Jardineando! La importancia del suelo

El año pasado traté con toda mi alma de tener un huerto productivo, pero dicen que las embarazadas no deberían hacer mayonesa ni trabajar con la tierra… Yo comprobé por lo menos que uno de esos mitos es verdad.
Mi huerto, aunque me dio algunos tomates e incluso una sandía, no fue muy productivo.

Este año ha sido todo lo contrario.
Estoy empezando a cosechar tomates y hasta papas hemos comido!
Me di cuenta de que todo tenía que ver con la tierra. (Además de mi embarazo jeje)

Todos los años comprando tierra de hoja en el supermercado o en el Sodimac, para darme cuenta finalmente que armar un huerto en macetas con tierra de hoja, es como lo mismo que armarlo con piedras.
La tierra de hoja en maceteros pierde toda su humedad. El agua se va evaporando y compactando hasta formar un gran bloque. Las raíces tienen que luchar contra esa pared que se forma… mal.
Raíces apretadas y secas = Plantas poco productivas y estresadas.
Era tan simple como invertir un poco más en el sustrato (porque no se llama tierra)

Es una mezcla de perlita,  turba, fibra de coco y humus de lombriz.
Todos esos elementos juntos hacen un buen sustrato y uno puede comprarlos todos por separado, por ejemplo acá.
O también se puede comprar todo junto y ya mezclado. Afortunadamente hay empresas chilenas que ya se están dedicando a vender sustrato listo y de súper buena calidad. Revisa este link.

El huerto del patio de atrás tiene hojas verdes. Ya tuvimos arvejitas, kale, betarragas  y hemos cultivado hartas veces rabanitos.

Lo malo del huerto en este lado de la casa, es que la casa de atrás tuvo un problema de ratones y yo tuve que deshacerme de mi compostera de lombrices y además hemos ido sacando hartos cultivos por miedo a que los ratones se apoderaran de todo :(
Muy triste.

En las mañanas y sobretodo los fines de semana, salimos con la Oli a revisar el estado de todos nuestros cultivos. A veces se nos suman los hombres y yo obvio quiero sacar fotos de mi familia, pero la Oli se aburre y reclama. ja

Esta foto es de la transición de huerto de invierno a huerto de verano.
En septiembre sembramos tomates de todo tipo y montones de cosas más. Pero para eso tuvimos que hacer espacio. Así es que cosechamos zanahorias de todos colores.
En esta foto: Zanahorias blancas <3

Para los tomates luego había que hacer jaulas y plantarlos en el patio de adelante, donde hay más sol y dura todo el día.
Las jaulas son súper simples de hacer. No sé si valga la pena mostrar como se hacen, porque son palos parados atravesados de otros que las afirman. Simple.

En esta foto, más avanzado el verano, mis pepinos creciendo en una de las macetas de irrigación subterránea que hicimos el año pasado. Los pepinos aman el agua, así es que son felices de verdad en estas macetas.

Hemos cosechado montones de pepinos. Ha sido lo más productivo este verano.

Todos los años aprendes algo.
El año pasado fueron los maceteros llenos de tierra de hoja. Este año es una extraña plaga… siempre hay algo. Y en cierto sentido eso es lindo también.
A la tierra hay que entenderla. La naturaleza tiene sus formas y maneras.
Lo importante es no rendirse y eso espero estarle mostrando a la Oli.

Ahora a esperar la cosecha de los tomates y disfrutar de la selva que hicimos en este mini espacio.

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